Tiempo de vinos y gastronomía

En los últimos años han proliferado los eventos en torno al vino, ferias, exposiciones y concursos, que tienen un objetivo en común: difundir las bondades de las cosechas nacionales y de paso, ganar adeptos.

Una tendencia que responde a los cambios en los hábitos de consumo de los chilenos, quienes han pasado de adquirir “cantidad a calidad”, explica Mario Pablo Silva, presidente de la Asociación Vinos de Chile.

La apertura del país al mundo generó un cambio en los hábitos de consumo de los chilenos, quienes se vieron enfrentados a múltiples opciones de bebestibles y volviéndolos más exigentes.

Este panorama no ha sido impedimiento para que el consumo per cápita se incrementara progresivamente en los últimos cuatro años, pasando de 13 litros en 2015 a 14 litros en 2016.

“Lo más destacable, sube el consumo de vinos finos, lo que habla de una mayor e importante apertura de los consumidores hacia vinos de mayor calidad”, sostiene.

La asociación busca seguir elevando estas cifras, pues a pesar que Chile es uno de los principales productores de vino del mundo, el consumo aún es bajo, y hay espacio para crecer hasta 17 litros per cápita.

En este plan, los eventos en torno al vino son clave, y su masificación habla de alguna manera de “una mayor apertura a probar cosas distintas, experimentar y definir sus propios gustos”, afirma Silva, pero también de la necesidad de la industria de posicionar a los vinos chilenos frente a otras opciones del mercado.
Las más frecuentes en el tiempo han sido las ferias y degustaciones, a la que se han ido sumando un nuevo actor: la gastronomía.

Vinos y Valles

Un ejemplo de esta tendencia que busca potenciar el maridaje, es la primera versión de la Feria Vinos y Valles de Chile que se realizará entre el 14 y 16 de julio en la Casona de la Laguna de Chicureo, y que busca ser un espacio de encuentro anual.

“El matrimonio natural entre vinos y gastronomía ha estado ajeno a la realización de las ferias de vinos, con excepción de la que realiza Patricio Tapia en el Hotel Hyatt cada año. Desarrollar una actividad en conjunto con grandes chefs, grandes vinos y en un lugar precioso y apto para el clima de verano e invierno, puede transformarse en un panorama imperdible para estas vacaciones de invierno”, señala Sofía Jottar, banquetera y organizadora del evento.

Comenta que para evitar la filas, caminatas y gusto a poco que dejan las ferias tradicionales, optaron por armar un restaurante organizado con recetas de chefs como Virginia Demaría, Ciro Watanabe y Carlo Von Mühlenbrock, con ingredientes y maridaje de cada valle. Lo novedoso, explica, es que los comensales podrán sentarse en mesas largas tipo ´community tables´, aptas para la degustación de vinos, y maridajes por cada viña, con una carta común para todas las mesas.

“Creemos que la cultura y transferencia de la tradición de los vinos debe darse así, en la mesa, comiendo, disfrutando y compartiendo. En eso creemos y eso nos mueve. Los visitantes de la feria podrán probar muchas etiquetas, acceder a importantes descuentos en vinos de alta gama, conversar con chefs y enólogos, compartir y disfrutar”, expresa Jottar.

Mario Pablo Silva, de Vinos de Chile, entidad patrocinadora del evento, comenta que se trata de una modalidad interesante, pues el público “tendrá la oportunidad de escoger una cepa y comparar las distintas zonas y viñas, conocer sus características y diferenciarlas, lo que nos permitirá ir definiendo nuestros gustos. También habrá maridaje, alta gastronomía y la oportunidad de comprar”, señala.